Agentes de atención
Agentes que no solo responden: agendan citas, registran pedidos, consultan estados y actualizan tus sistemas. Una persona entra solo cuando hace falta.
Pequeños agentes de IA conectan cada área de tu empresa.
Responden clientes, procesan documentos y arman reportes.
Toca una zona y mira el problema, la automatización y el resultado.
Empecemos por un proceso concreto. Si automatizarlo no aporta valor, también te lo diremos.
Diseñar una primera soluciónEstos son puntos de partida habituales. La solución depende de tu operación, las herramientas que ya usas y el resultado que necesitas.
Agentes que no solo responden: agendan citas, registran pedidos, consultan estados y actualizan tus sistemas. Una persona entra solo cuando hace falta.
Registro de prospectos, asignación de próximos pasos, recordatorios y actualización de un CRM compatible.
Extracción de información, validación de campos y transferencia de datos con revisión humana para las excepciones.
Integración de fuentes disponibles, informes recurrentes y alertas cuando cambia un indicador o se necesita actuar.
A veces, el primer paso no es usar IA: es simplificar el proceso. Lo definimos antes de construir.
Un chatbot responde con textos fijos. Un agente entiende lo que pide el cliente y lo ejecuta en tus sistemas: agenda, registra, consulta o envía, con los permisos que tú defines.
No necesariamente. Primero vemos con qué trabajas hoy y, cuando se puede, conectamos la automatización a esas mismas herramientas.
No siempre, y no debería. Automatizamos lo repetitivo y dejamos a una persona en los puntos donde hace falta criterio.
Depende del proceso. Hay un pago único por la implementación y una mensualidad de mantenimiento. Te damos el monto después del diagnóstico.
La corrección de errores y el monitoreo para que todo siga funcionando como se entregó. Las funciones nuevas y los servidores se cotizan aparte.
Trabajamos con los permisos mínimos necesarios y, cuando es posible, con las cuentas de tu empresa. Acordamos por escrito qué datos se usan y dónde se guardan.
No necesitas llegar con la solución definida. Basta con describir qué tarea se repite, dónde se atasca el equipo o qué información tienes que mover a mano.
Sin promesas de resultados antes de entender tu proceso. Primero evaluamos si merece la pena automatizarlo.
Cuéntanos en un mensaje qué tarea se repite en tu empresa. Por ejemplo: